Tsarskoe Seló, 23 de diciembre de 2005

 
Queridos amigos de San Nicolás:
 
 
De nuevo os escribo en estas fechas tan profundamente religiosas para contaros algunas cosas de estas tierras rusas y felicitaros la navidad. No se por allí, pero por aquí hace un tiempo casi veraniego, sólo alguna rara vez hemos alcanzado los 10 bajo cero. Así que como en la gloria. Solamente un día cayó una nevada impresionante. Tan impresionante que varios árboles se cayeron al no soportar el peso de la nieve, uno justo al lado de casa. Así que aquello parecía la taiga en invierno, como se ve en las fotos. Ese día Don José Francisco estaba predicando un retiro a los seminaristas, así que no lo vio.
 
          

 
En Pushkin y Kolpino, por lo demás, todo va bien y adelante. Los papeles de la Iglesia en los ministerios dando siempre pasos adelante, la adquisición de la casa de Kolpino también adelante, la editorial avanzando...y así con todo. Tenemos además algunas pequeñas noticias, como por ejemplo, que en Pushkin con la ayuda de muchos monasterios de Carmelitas y de algún benefactor hemos puesto a la entrada de la Iglesia, -fuera del templo, claro-, una pequeña tienda de objetos religiosos católicos (pequeños belenes, imágenes, estampas, carteles, rosarios, algún libro, iconos...) cosa que no había en San Petersburgo. A nosotros mismos nos costó bastante tiempo hacernos con la foto del Santo Padre que hemos puesto a la entrada de la iglesia. También hemos repartido dos enormes cajas de juguetes llegados desde España por varios internados estatales y ortodoxos. Hemos tenido también varios intentos de rehabilitación de alcohólicos, pero por ahora no hemos conseguido mucho... salvo con uno, que parece que va mejorando.
 
Otra noticia pequeña, pero muy importante para nosotros, es que nos han concedido la residencia temporal por tres años. Parece cosa de nada, pero cuando llegamos hace tres años con un permiso de tres meses como estudiantes, esto parecía casi un sueño. Así que le damos gracias al Señor.
  

 
 
Lo mejor de estos meses, sin embargo, aparte de algunos jóvenes que están pensando en ir al seminario, ha sido el grupito de gente que quiere hacerse católico. Hay algunos que no están bautizados, otros ortodoxos convencidos de que no se puede ser católico sin unidad con Roma y algunos bautizados católicos, pero que prácticamente nunca fueron a una iglesia y necesitan también un largo proceso de preparación, en su caso para recibir la primera comunión. Hace dos semanas a tres de ellos los recibimos en la Iglesia Católica como catecúmenos. Se bautizarán la Noche de Pascua. Una de ellas, ya entradita en años, me decía hace poco que ella había querido ser católica desde su niñez: todo empezó contemplando una reproducción de la Madonna Sixtina de Rafael hace ya muchos años...
 
           
También ha sido un paso adelante importante que las monjas que nos ayudan en la parroquia han dejado el piso de Kolpino y se ha erigido canónicamente un convento (dos pisos unidos) en la ciudad. Eso significa que han decidido quedarse a trabajar establemente en Kolpino y es una gran noticia cargada de futuro. El convento lo bendeciremos el día tres de Enero, si Dios quiere, porque hace dos días se rompió una de las tuberías nuevas, se inundó el piso y el agua bajó hasta el piso sexto (desde el doce). Pero ya está todo de nuevo casi arreglado. Y en el piso de Kolpino estamos un poco más desahogados, tanto que hemos sustituido las banquetas por unos bancos de Iglesia que hemos llevado de los sobrantes de Pushkin y por primera vez haremos también en Kolpino escenificaciones navideñas echando mano de la práctica totalidad de los parroquianos. A algunos privilegiados, como a mi, Sistrá Cristina nos ha reservado para espectadores.
 
 

 
            Lo más bonito de estos meses, sin embargo, ha estado sin duda en Komi. En primer lugar Don José Francisco tomó posesión como nuevo párroco el día 20 de Octubre y yo he pasado a disfrutar de la vida del vicario parroquial. Pero además, por primera vez en la historia de esta República de la Federación Rusa, que sepamos, ha estado un Obispo Católico. Puede ser que alguno hubiera en los lager (campos de concentración comunistas) que inundaron Komi en la época soviética. Pero sin duda ha sido la primera vez que alguno ha ido como Pastor de su Iglesia. Así que hemos disfrutado mucho con su visita en la que ha confirmado a trece parroquianos. En la parroquia no había nadie confirmado, por eso los padrinos de los 13 hemos tenido que ser los dos sacerdotes. En la fotografía se ve a Don José Francisco haciendo de párroco (con los óleos en una mano) y de padrino (con la otra mano en el hombro de la confirmanda) al mismo tiempo.
 
 

 
La visita ha servido además para que hayamos salido en la prensa y hayamos tenido por primera vez algún contacto con la gente que manda en la ciudad, lo cual ha tenido un efecto importante: nuestros parroquianos se han sentido libres y normales por primera vez desde hace mucho tiempo. Así que Komi va pasando de ser tierra de mártires –no tenemos intención de olvidarlos- a ser tierra de católicos en libertad. Es realmente para estar muy contentos y yo, para que decir otra cosa, cada vez que se lo cuento a alguien, disfruto un montón.
En Komi, por tanto, gran paso adelante. Ahora sólo queda que mejoren un poco también los autobuses, porque a la vuelta de tan grandes fastos, yendo de Ujtá a Syktyvkar el autobús se nos quedó parado una hora en medio de la taiga a las tantas de la madrugada y con el motor apagado el frío comenzaba a no dejar dormir... Menos mal que entre los dos conductores y un militar que estaba en el autobús consiguieron, como siempre, poner todo a punto, arrancar... y... volvió a encenderse la calefacción.
 
Os deseo de corazón que el Señor os llene de su presencia en estos Días Santos, que es lo único que de verdad sirve para tener siempre en esta vida un corazón alegre y enamorado.
 
Un fuerte abrazo y muchas gracias por todo
 
o. Aleksandr