Pushkin, 2 de Febrero del 2004


Queridos amigos de Rusia:

Como nos llegan vuestras felicitaciones animando y pidiendo noticias de cómo van las cosas, cuento alguna de las que nos han ocurrido en los últimos meses.

El primer mes y medio, como ya contamos, nos dedicamos a limpiar la casa. El segundo mes y medio a luchar con la burocracia rusa. Por ejemplo, pagar unos 5 Euros a la administración para iniciar el trámite del visado nos costó mes y medio. Primero tuvimos que cambiar la cuenta de la parroquia a mi nombre. Para lo cual hubo que rellenar a mano y sin el menor retoque a una letra unas cuantas fichas. Pero como no sabían la cuenta a donde enviar el dinero hubo que ir a Hacienda de Pushkin a pedirla, los cuales nos mandaron a Hacienda de San Petersburgo, lo cual exigía pasar por el notario antes, quien nos pidió una traducción notarial del pasaporte... y volvimos al banco... donde nos dijeron que además necesitábamos que un contable profesional nos hiciese tres folios de números para poder enviar... al fin los 5 Euros.

Todos estos retrasos hicieron que tuviésemos que salir del país durante quince días para que nos volviesen a dar el visado, que gracias a Dios ahora ya hemos conseguido por un año. Eso sirvió para que yo me pasara por Fátima y pudiese hablar con el P. Cóndor, postulador de la causa de los pastorcillos, quien me regaló unas reliquias de los pastores y de la encina de los Valinhos, donde se apareció la Virgen. Luego pasé por Coimbra y pedí a la priora las oraciones de Sor Lucia, y ella aseguró que le pasaría nuestros e-mails (por ejemplo, este) para que nos encomendase.

Como cosa concreta pedí su oración para que al iconógrafo ruso que estaba meditando sobre como hacer el icono de la Virgen de Fátima, por fin se le iluminará el entendimiento. Y así ha sido. Después de tres meses desde la primera entrevista el otro día estuvimos con él en su casa típicamente rusa, como se ve en la foto, y ya tenemos el primer bosquejo. Lo malo es que en el proceso de realización primero ha tenido una gripe descomunal y luego se le ha roto una pierna. Así que se le puede encomendar, porque dicen los rusos que cuando se hace un icono importante al Iconógrafo le suelen ocurrir estas cosas. Pero es bueno pedir que no le suceda ninguna más y que el icono sea al final tan bonito como promete...

El intento fundamental desde que volvimos otra vez a Rusia ha sido la de normalizar nuestra situación y la de la parroquia. Es una manera un tanto particular de santificar lo ordinario: procurar crear lo ordinario, ya que habitualmente no existe. Para eso hay que ir consiguiendo que las familias se casen, los católicos se hagan católicos y los ortodoxos vivan como ortodoxos... en ello estamos.

Gracias a Dios la parroquia va creciendo poco a poco y va llegando gente que quiere hacerse católico. Posiblemente en Pascua bautizaremos a cinco adultos y algunos niños y admitiremos en la Iglesia a otros tres. Algunos han venido por razones un tanto especiales, como, por ejemplo, un joven militar que vino diciendo que quería bautizarse. Al preguntarle el porqué contestaba que una mujer quería casarse con él. Le dijimos que adelante, pero para eso no hacía falta bautizarse. Nos dijo: lo que ocurre es que yo no quiero casarme con ella. Y, como podéis imaginar le dijimos, pues no te cases, pero para eso no hace falta bautizarse. Entonces al final le entendimos. Lo que ocurría es que la señorita en cuestión había ido a un “caldún” (brujo) para que le hiciese un sortilegio al chico y le obligase a casarse con ella. Este se había asustado muchísimo y su padre –católico de los que no vienen a menudo- le había dicho que esos sólo tenían fuerza contra los ortodoxos, pero que contra los católicos no podían nada. Entonces le dimos agua bendita contra el “caldún” y le dijimos que viniese por la parroquia para bautizarse por otros motivos. Alguna vez ha venido. Pero pocas. Este no es de los que se bautizarán.

Por contra, una de las señoras que hace unos meses ingresó en el catecumenado , vino a los pocos días a misa un día de diario. Venía llorando porque había perdido la pequeña cruz que le había entregado como símbolo de que era catecúmena. Como no tenía cruces le di un rosario y le dije que el Domingo le daría otra cruz igual que la que había perdido. Pero cuando el Domingo fui a hacerlo me dijo que la había encontrado. Y que al encontrarla también lloró de alegría. Así que se pasó la semana llorando por la cruz. Primero por haberla perdido, luego por haberla encontrado. Y yo pensé: Señor, cómo nos acostumbramos a las cosas los que ya llevamos mucho tiempo en la Iglesia y cómo esta catecúmena llora y da valor a la pequeña cruz, que no es más que el inicio de lo que recibirá dentro de unos meses...

Bueno, como ya digo, las cosas van adquiriendo un cierto tinte de normalidad, dentro de lo posible. La Navidad la hemos celebrado bastante bien. Los niños hicieron una representación navideña y eso facilitó que viniese más gente de lo normal a la misa, unas 50 personas. Luego hicimos una pequeña fiesta y realmente la gente lo pasó muy bien. Una mujer –una sefardí rusa convertida meditando en torno a las profecías sobre el Mesías- le decía a Kiko que había sido la mejor Navidad de su vida. Luego vino el fin de año y en la cena del 31 por la noche leímos el pasaje del Génesis donde el Dios le promete a Abraham después de casi haber sacrificado a su hijo, que su descendencia será como las estrellas del cielo y las arenas de la playa. Eso es lo que le hemos pedido a Dios. Que en el 2004 tengamos descendencia.

Después de esto nos fuimos a Komi, donde también pasaron muchísimas cosas interesantes. Primero fuimos en avión a Syktyvkar, la capital de la República. No pudo ir a recogernos quien estaba previsto porque tuvo algo en el corazón. Vino otra señora y nos llevó a casa de una grecocatólica de setenta y pico que nos acogió de mil amores. Estuvo dos lustros en los lager de Stalin. Y luego acabo aquí en Syktyvkar. Es muy buena, y muy rezadora, pero vive casi como una ortodoxa, así que le hablamos mucho del Papa del que casi no sabe nada. Le hemos propuesto, ya que no podemos celebrarle la liturgia, rezar juntos la próxima vez con los grecocatólicos de la zona que quieran el santo rosario por el Papa. A ver si recuperan la identidad.

Al día siguiente por la mañana estuvimos a visitar a una alemana que tiene en casa una capilla donde durante lustros también se han reunido a rezar los alemanes. Ponían un casette que les llegó desde Kazajstán. Allí iban los que querían bautizarse e incluso casi les escuchaba la
confesión. Pero ahora los alemanes se han marchado todos y sólo queda ella, que vive en un extremo de la ciudad, en un pueblo de madera, precioso, desde donde se ve la taiga.

A la vuelta de Nishni-Chob también nos dedicamos a divertirnos un rato con unos toboganes y estatuas de hielo en una plaza de Syktyvkar.

Por la tarde estuvimos en Kortkerós, un pueblo de 5000 habitantes donde hay una familia y algunos católicos más, aunque muy pocos, porque también casi todos se han hecho ortodoxos, por falta de atención pastoral. El pueblo parecía como una película del Oeste, pero con nieve en vez de arena. Pero la familia era muy maja y parece que con un poco de suerte en verano tendremos boda.

Al día siguiente fuimos a visitar al único católico de rito latino que conocemos por ahora en esta ciudad. Desde el hospital, nos contó las dificultades para encontrar gente. Pero en fin. Algo conseguiremos. Hace unos días me llegó una carta desde Bidasoa en la que unos doce seminaristas me decían que cada uno rezaba por una ciudad de Komi. Y se ha notado, porque también el lunes conseguimos hablar con un abogado y empezar a tramitar el reconocimiento jurídico de la parroquia.

Los dos últimos días de la estancia en Komi los pasamos en Ujtá donde hicimos también bastantes cosas, pero las más importantes fueron ir mirando algún sitio donde poder instalarnos cuando llegue el momento y hacer la consagración de Komi al Inmaculado Corazón de María. Después de eso, como siempre, vino la aventurilla, ya que al volver a casa de la familia que nos acogía, que vive en un suburbio de la ciudad, hubo que cruzar de noche por un río totalmente helado y hubo unas cuantas personas que besaron el suelo, blanco, de Ujtá.

A la vuelta de Komi, hemos procurado volver a la carga con la vida ordinaria. (Aunque nos robaron las llaves de la Iglesia y la profesora de ruso se volvió majareta y hubo que echarla y...). Para eso lo principal es empezar en serio todos los trámites necesarios para pedir que nos devuelvan la Iglesia de Pushkin, que si se la fotografía por el lado bueno es una preciosidad, como podréis observar por la fotografía que os adjunto, para que podáis encomendar un poco que eso llegue a buen puerto.

Y por último, como algunos ya sabréis publicamos un boletín y un anuncio pidiendo ayuda económica en España. El boletín ha quedado estupendo y algunas personas se han decidido a ayudar también económicamente, lo cual les agradecemos muchísimo, porque sin esa ayuda no podremos llevar a cabo casi ninguno de nuestros objetivos. Y ciertamente es una pena que a Komi ya hayan llegado ortodoxos, protestantes y sectas y todos hayan construido iglesias y templos...menos nosotros los católicos, que seremos los últimos, con vuestra ayuda.

Bueno, por esta vez nada más.

Un fuerte abrazo y muchísimas gracias, sobre todo, por vuestras oraciones. ¿Sabéis? Creo que cuando hay mucha oración el Señor va haciendo que la gente se acerque –parece que sin más ayuda- a la parroquia.


Alejandro

Asociación de Amigos de Rusia “San Nicolás”
C/Corregidor Costilla 2, 5º C, 24700 Astorga (León)
Teléfono en España : 987618379
Teléfono en Rusia: 007.812.4666502
Santander Central Hispano: 0049-4625-71-2316315171
e-mail: rusiassannicolas@terra.es
HYPERLINK "http://www.san-nicolas.org" www.san-nicolas.org