Pushkin, 3 de Octubre del 2003


Queridos amigos:

De nuevo os escribimos contando como van nuestras cosas rusas, después de unos meses de no haberos enviado noticias. Este año todo tiene mejor color, -el precioso color del otoño en la inmensa taiga rusa-.

El verano lo pasamos en España y nos sirvió para darnos cuenta de cuanta gente está rezando por nosotros, los cual no sabéis hasta donde lo agradecemos y cuanta paz nos da. También para buscar algún sacerdote más que pueda en el futuro ayudarnos. Y para presentar los estatutos de la Asociación que hemos formado y que estamos a la espera de la aprobación: Asociación de Amigos de Rusia “San Nicolás”.

Por lo que respecta a las andanzas rusas, comenzamos tomando posesión de la parroquia el 15 de Agosto y consagrándonos a la Virgen. Luego hemos pasado un mes y medio comenzando a organizarnos. Hemos frotado como en la vida y hemos sacado a relucir todas nuestras reservas de buen gusto hasta conseguir hacer un hogar del “lugar” que nos encontramos. Ahora pensamos que funciona casi todo. Pero no ha sido fácil. Por ejemplo, cambiamos –con perdón- el sanitario, como lo llaman los rusos. Entonces llamamos al fontanero “de la seguridad social” (aquí, como buenos comunistas, hay un fontanero al que le corresponde una zona y debe hacer los trabajos de reparación gratuitamente). Por supuesto nos dijo que hacerlo nos costaría tanto y tanto. Y dijimos que sí. Entonces fuimos a por el elemento y lo trajimos por la calle (todavía nuestro flamante y heredado automóvil Lada, de refulgente alarma, no era capaz de mover las ruedas). Él se puso al trabajo y estuvo...8 horas. Al final de las cuales dijo que el cacharro era extranjero y que estaba mal y que había que devolverlo... y cogimos el sanitario y nos fuimos con él –ya con un tantico de cemento- al calor de la lluvia hasta la tienda... donde nos aconsejaron que cogiésemos su fontanero particular y todo funcionaría estupendamente... como así fue. Casi.

Además hemos comenzado a organizar la catequesis, tenemos las llaves de la Iglesia, dos niños, dos jóvenes y dos adultos hablan de bautizarse. Nos hemos llevado alguna sorpresa –por ejemplo al enterarnos de que el hombre de confianza de la parroquia... ¡es ortodoxo! y hemos estado en Komi. Tuvimos que ir a través de Moscú, y eso nos hizo recorrer unos 4.000 kilómetros en tren entre la ida y la vuelta. Pero eso nos sirvió para poder ver a María Teresa Matta, supernumeraria del Opus Dei, esposa y madre de familia numerosa y gran colaboradora de todas las cosas que la Iglesia Católica hace en Moscú, que tanto nos ayudó al principio de nuestra estancia en Rusia.

El viaje a Komi nos descubrió ¡qué bonita es Rusia en Otoño! No nos lo imaginábamos. Son cientos de kilómetros de taiga (taigá dicen ellos) llenos de abedules de tronco plateado y hojas doradas que se destacan sobre el fondo verde oscuro de los abetos copa perenne. De vez en cuando algún pequeño árbol de profundo y brillante rojo lleno de frutos del bosque. Y muy a menudo un pequeño pueblo de casas de madera... cada vez con menos iglesias a medida que nos alejábamos de Moscú. La gente en las paradas del tren se acercaba con cubos llenos de frutos del bosque, setas, mermeladas, patatas, ramas de abedul para utilizar en la sauna rusa... Luego hemos descubierto que aquí al lado tenemos los parques de Pushkin y Pablobsk, que no desmerecen en nada y os invitamos a conocer.

Así que llegamos a Komi. Bajamos del tren (bajé, porque Don José Francisco estaba dormido) y lo primero que hice fue encomendarnos a San José: “San José, ayudamé”. Y al fin, después de dos días en el tren, llegamos a Ujtá y allí disfrutamos de la acogida de los católicos de la zona. La señora Bronislava nos alojó en el piso más limpio que hasta la fecha hemos visto en Rusia. Celebramos la misa para una anciana señora ucraniana que en ese mismo día cumplía años y nos llenaba de besos las manos y los brazos. Fuimos a Sidiú, un pequeño pueblo donde hay unas familias católicas y celebramos la eucaristía, confesamos, llevamos la comunión a una enferma... e instituimos catequistas: Andjela, que tiene 12 años, será la catequista de Anna, que tiene 9 y este año hará la primera comunión ¿Las encomendaréis?. Su abuelo, Pan Félix (el Señor Félix, en polaco) ha sido el principal artífice de la construcción “con estas manos” – y nos enseñaba las manos y la fotografía de la parroquia- de una de las Iglesias de Kazakstán y luego se tuvo que ir a un lugar sin templo... ¡y cúanto lo echa de menos!

Por último nos reunimos con toda la comunidad de Ujtá, 11 personas de todas las edades, en una sala de la Sociedad para las comunidades eslavas. Allí celebramos la Misa, hablamos... y les propusimos que se junten una vez al mes, ellos solos, con la ayuda que desde aquí les mandaremos por e-mail. También les hablamos de que no están solos, que la Iglesia Católica –vosotros- les acompañáis con la oración... y nos contestaron que...comenzaba a llegar la esperanza. Volveremos en Diciembre, a... ¿menos 40?...

Así que tenemos muchísimos proyectos. El primero conseguir un nuevo visado, pensamos que por ¡un año entero!. El segundo hacernos con un coche en condiciones (ya tenemos dinero). El tercero cambiar este piso por uno más cerca de la parroquia para que se nos pueda encontrar y hacer allí un poco de labor. El cuarto registrar la parroquia de Komi ante las autoridades rusas y comenzar a ir allí un poco más regularmente y comprar un pequeño piso y poner... ¡el primer oratorio católico de la República! El quinto conseguir que el Estado nos devuelva la parroquia de Pushkin. Además conseguir mejorar un poco la situación de la comunidad de Kolpino. El oratorio está en un piso, nadie sabe prácticamente que existimos y hay que intentar salir a la luz... para todo lo cual ya hemos empezado a contar con un abogado.

Por otro lado el icono de Fátima ya está en marcha –parece que hay un iconógrafo ortodoxo dispuesto a pintarlo- y su novena casi escrita. Luego... ¿haremos una cabaña de madera rusa donde poner el icono? (Esto es el comienzo de mi sueño). Por último estamos intentando comenzar a trabajar en la cárcel para chavales que hay en Kolpino, y ya está la puerta casi abierta (Esto es el comienzo del sueño de Don José Francisco). El último... quizás sea más que un sueño, hacerse con un pequeño local en San Petersburgo donde trabajar una tarde a la semana y que lo puedan utilizar también los sacerdotes y los laicos que vienen a ayudarnos...

¡Un montón de cosas! Trabajo para muchos años y muchos sacerdotes. Pero de momento si alguien quiere ayudarnos, os doy alguna idea. La primera es cogerse a su cargo en la oración una de nuestras parroquias: Pushkin o Kolpino o alguna ciudad de Komi: Ujtá, Syktyvkar, Vorkutá (sobre el círculo polar ártico), Pechora, Nita, Usinsk, Buktil... y rezar por los católicos que hay allí y por los que todavía no conocemos... y quizá tardemos años en conocerlos. La segunda es inevitable. Se llama cuenta corriente y su número es 0182 0692 57 0201546544. Otra posibilidad es preguntar como ayudar a nuestros corresponsales en España: Don Ramón Labiaga en Valladolid. Don Lucio Ángel Vallejo en Astorga. Y Don Pedro Julio Tejedor en la Iglesia de Caballero de Gracia en Madrid. El Arzobispo de Moscú nos ha pedido intenciones de misa para los sacerdotes de Rusia y no hemos podido todavía dárselas. De todos modos espero que en Navidad ya nos hayan aprobado la asociación y podamos organizar algo un poco más sistemático.

Perdonad. Ha salido un poco larga la carta y no os molesto más. Sólo deciros que el 6 de Octubre colocaremos una imagen –un pequeño cuadro- del Fundador del Opus Dei en la parroquia de Pushkin y el día 19 celebraremos el día del Papa y consagraremos solemnemente nuestras parroquias al Inmaculado Corazón de María usando el texto con el que el Santo Padre le consagró en Roma el tercer milenio en Octubre del 2000 delante de la imagen de la Virgen de Fátima.

Un fuerte abrazo y muchísimas gracias por todo

Alejandro Burgos