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Queridos amigos:
Perdonad algunos si no os hemos escrito antes. Pero había que esperar un poco antes de contar como nos han ido las cosas en estos últimos dos meses. Ahora ya es un buen momento, porque nos acaban de dar trabajo para el año que viene y trabajo abundante... ¿alguien quiere apuntarse?
En la ultima carta os contábamos como parecía que estábamos volviendo a la normalidad y ya habíamos conseguido las llaves de la iglesia. Eso nos permitió celebrar una Semana Santa fantástica, pues vinieron a ayudarnos dos seminaristas. Pusimos nuestra capillita en casa para tener al Santísimo y nos dedicamos como locos a hacer homilías y a poner acentos (los libros rusos no están acentuados) a todo el Triduo Pascual, para poder leer correctamente. Las celebraciones salieron muy bien, aunque el horario de jueves y viernes santo no permitió a la gente venir. Pero la Vigilia fue estupenda, pues hicimos nuestra hoguera, comenzamos con un cirio blanco que vestimos totalmente durante la celebración, y luego bautizamos, confirmamos, y dimos la comunión al matrimonio ruso que habíamos estado preparando (les casamos por la Iglesia al domingo siguiente), lo cual fue una preciosidad (os mando unas fotografía).
Además, al final disfrutamos de todo el sabor de la pascua rusa, con dos ritos muy sencillos, pero que ciertamente tienen algo especial. Primero se bendicen los alimentos pascuales que la gente ha colocado al inicio de la Vigilia en las escaleras y primeros bancos al pie del altar. Son huevos duros pintados de colores, dulces con forma de corderos pascuales, pasteles de pasas y otras muchas maravillas pascuales que el sacerdote bendice con una larga oración y asperjándolos con agua bendita con gran expectación de todo el mundo, aunque especialmente de la gente menuda. Y para terminar, después de la bendición final, el celebrante grita tres veces seguidas: !Jristós Baskriés! (Cristo ha resucitado) Y todo el templo a una contesta a cada aclamacion, sonriendo alegre y con caras de verdadera felicidad: !Baístinu Baskriés! (Verdaderamente ha resucitado). Una gozada.
Luego la fiesta continua en casa, donde en la cena se da buena cuenta de algunos dulces y especialmente de los huevos pascuales, con los que se hace un juego divertido. Se cogen por un extremo y se golpea con el otro extremo el huevo del contrario. Si se hunde tu cáscara, has perdido. Luego lo vas haciendo con los demás contrincantes, entablando combates singulares hasta que solo queda un vencedor, con su huevo pascual ileso y tan contento por no haber sido derrotado. Pero este tiene que procurar para terminar hundir la cáscara de su huevo golpeándolo contra su propia cabeza.
Nuestra fiesta, sin embargo, duro poco. Al día siguiente nos llamaron de los palacios a quienes pertenece el templo diciendo que había que devolver las llaves y que a partir de ese momento sólo podríamos celebrar los domingos, día en que abriría un empleado suyo (que siempre que abrió se encargo de molestar bastante apagando las luces antes de tiempo, haciendo ruido, o limpiando mientras se celebraba)...
Menos mal que en Rusia la Virgen de Fátima todavía tiene algo que decir. Como no podíamos celebrar en la Iglesia decidimos celebrar en la casa parroquial, pero hacer -y ya de paso escribir- una novena a la Virgen de Fátima con misa diaria. Y el mismo día 5, cuando empezamos la novena, por la noche nos llamaron las monjas para decirnos que el dia 8 volvía el párroco. !Que alegría mas grande! Yo que he estado un poco flojo de salud, parece que recobre las fuerzas en un momento. Además, durante la novena se arregló todo lo que vamos a hacer al año que viene, pues el día 12 hablamos con el Arzobispo y quedo todo listo para firmar a fines de Mayo. Por ultimo, el día 13 o el 14 le devolvieron las llaves al párroco y le dijeron que ya se puede volver a celebrar. Así que por ahora la película se terminó.
Hoy, dia de la Visitación, nos han dado los nombramientos. Al final, nos quedamos con Pushkin, Kolpino y Komi. Tomaremos posesión el 15 de Agosto. Os presento las parroquias. Pushkin es una ciudad de unos 100.000 habitantes que está incluida en el mismo San Petersburgo. Tiene uno de los palacios de verano de los zares. Católicos practicantes, unos 30, y como ya sabéis, tiene iglesia, aunque por ahora no es de la Iglesia. Kolpino es una ciudad de 200.000 habitantes, también incluida en el Gran San Petersburgo, y tiene una capillita en un piso. Católicos practicantes, unos quince, también por ahora. Komi es una Republica entera con un tamaño un poco más pequeño que España -416.600 km cuadrados- y sin un solo sacerdote católico. Al Norte limita casi con... el Polo Norte. Tiene unas cuantas ciudades, y en cinco de ellas: Ujtá (donde se está registrando la parroquia), Syktyvkar (la capital), Sediu, Bodnei y Kortkerós parece que hay una pequeña comunidad católica. Además hay algún que otro católico disperso por el territorio, que tiene unas selvas vírgenes impresionantes -en las que por ahora no pensamos entrar- , una temperatura normal en invierno de 30 bajo cero y una población de algo mas de un millón de habitantes. Son comunidades muy pequeñas, pero merecedoras de mucho cariño. En Syktyvkar, por ejemplo, se reúnen todos los domingos algunos católicos y "hacen misa" escuchando unos casettes y algo que leen ellos mismos.
Como podéis ver, todo en Rusia es excesivo, al mismo tiempo asusta y permite soñar tanto... Así que, por favor, seguid encomendando... ha sido estupendo durante este año sentir que nos sosteníais con vuestras oraciones, cartas, incluso visitas... claro que quizá para el ano que viene tendremos necesidad también de otro tipo de ayuda. Es muy probable que organicemos una ONG cuyo nombre será algo parecido a SBITOI NIKOLAI. ¿Nos ayudáis? Ahora nos vamos unos días a hacer curso de retiro a Vilnius al lado de la Virgen de la Puerta de la Aurora, adonde el Santo Padre envió su solideo de Cardenal la misma noche de su elección como Papa hace ya tantos años. Ella es la puerta que mira al oriente y siempre ha sido nuestra Puerta para entrar en Rusia.
Un fuerte abrazo
Alejandro
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